Privacidad
Qué guardamos, por qué, y cómo darte de baja.
Última actualización: 14 de octubre de 2026.
Para tener una cuenta guardamos tu correo electrónico y una contraseña cifrada. Nada más es obligatorio.
Usamos el correo para confirmar la cuenta, para recuperar la contraseña y, si lo pides, para avisarte de la previsión. Puedes darte de baja de los avisos sin perder la cuenta.
No vendemos datos ni los cedemos a anunciantes. El correo se envía a través de un proveedor externo, que ve tu dirección porque tiene que entregarte el mensaje.
Las zonas que marques en el mapa son tuyas y no se publican. Un sitio de setas es información sensible y así se trata.
Puedes pedir una copia de tus datos o borrar la cuenta escribiéndonos. El borrado es real y arrastra todo lo asociado.
Quién trata tus datos
El responsable de tus datos es la persona que presta el servicio. Para cualquier cuestión sobre tus datos, escríbenos a este correo.
- Titular
- Micoradar
- NIF
- Z0445253R
- Correo
- [email protected]
Qué guardamos y para qué
Para tener una cuenta guardamos tu correo electrónico, tu nombre si nos lo das y una contraseña cifrada. Si entras con Google o Apple, guardamos el identificador que nos dan, no una contraseña.
Guardamos también lo que tú añades: los lugares que marcas en el mapa, las especies que sigues, tu provincia si la indicas, el idioma en que abriste la cuenta y lo que aceptas recibir por correo.
Las zonas que marques en el mapa son tuyas y no se publican. Un sitio de setas es información sensible y así se trata.
Si pides unirte al programa de afiliados, guardamos lo que envías en la solicitud para valorarla y responderte.
Cómo nos encontraste
Al abrir la cuenta guardamos cómo empezó la visita en la que la abriste: la web que te envió, las etiquetas de campaña del enlace (utm) y, si llegaste desde un anuncio, el identificador del clic que añade la red del anuncio (Google, Meta, Microsoft o TikTok). Nos sirve para saber qué canales nos traen gente y en cuáles no gastar.
Ese identificador solo sale de aquí con tu permiso, que te pedimos al crear la cuenta y puedes cambiar en tu perfil: con él le decimos a la red del anuncio que aquel clic acabó en una cuenta o en una suscripción, para medir el anuncio. Solo enviamos el identificador del clic y lo que pasó; nunca tu correo, tu nombre ni tus lugares.
Si llegaste por el enlace de alguien —un amigo o un autor con quien colaboramos—, guardamos también de quién era: al amigo le damos sus días de Pro y al autor le pagamos una parte de lo que pagues. El autor solo sabe cuántas cuentas y pagos ha traído su enlace, nunca quién eres.
Estadísticas de uso
Contamos qué páginas se visitan y qué se usa —abrir el mapa, guardar un lugar— con PostHog, en sus servidores de la Unión Europea, que trata esos datos por encargo nuestro. Sin cookies ni nada guardado en tu navegador: a quien no tiene cuenta lo reconocemos durante un solo día por un código calculado con la fecha, la dirección IP y el navegador, que cambia cada día.
Con cuenta, los eventos van asociados al número de tu cuenta, nunca a tu correo ni a tu nombre, junto con tu plan, tu idioma y cómo nos encontraste. PostHog recibe la dirección IP para deducir el país y la ciudad aproximados. Si cierras la cuenta y quieres que borremos también sus estadísticas, escríbenos.
Para las cuentas llevamos además un registro de actividad propio: qué páginas abriste, qué guardaste o cambiaste y qué pulsaste en el mapa, con la hora, la dirección IP y el navegador. Lo usamos para responder a tus consultas, encontrar errores y proteger las cuentas de abusos. Cada entrada se guarda 180 días y después se borra.
Correos
Te escribimos para confirmar la cuenta, recuperar la contraseña, avisarte del inicio y el final de tu prueba de Pro y de lo relativo a tu suscripción. Son correos del servicio que tienes contratado.
El resumen semanal y los avisos solo te llegan si los marcas, y puedes darte de baja sin perder la cuenta. El correo se envía a través de un proveedor externo, que ve tu dirección porque tiene que entregarte el mensaje.
Pagos
Si te suscribes, el pago lo gestiona Link (Stripe), que actúa como vendedor y trata tus datos de pago como responsable, según su propia política de privacidad (link.com/privacy). Nosotros no vemos ni guardamos los datos de tu tarjeta.
De Stripe recibimos solo lo necesario para darte Pro: un identificador de cliente y de suscripción, el plan, su estado y sus fechas.
Por qué podemos tratarlos
La cuenta, la prueba, la suscripción y sus correos se basan en el contrato que aceptas al registrarte. El resumen semanal y los avisos, en tu consentimiento, que puedes retirar cuando quieras. Las estadísticas de uso y el origen de la cuenta, en nuestro interés legítimo en saber qué funciona, con los mínimos datos. El registro de actividad, en nuestro interés legítimo en dar soporte y proteger las cuentas. Avisar a una red de anuncios de que su clic acabó en una cuenta, solo en tu consentimiento.
No vendemos datos ni mostramos publicidad. A una red de anuncios solo le llega el identificador de un clic suyo, y solo con tu permiso.
Cuánto tiempo
Guardamos los datos mientras tengas la cuenta. Al cerrarla se borran de verdad, con todo lo asociado, salvo el registro de actividad: sus entradas cumplen sus 180 días, por si hay que atender una consulta o una reclamación, y después se borran. Los registros de los cobros los conserva Stripe, como vendedor, el tiempo que le exige la ley.
Algunos proveedores, como Stripe, pueden tratar datos fuera del Espacio Económico Europeo; lo hacen con las garantías que exige el RGPD.
Tus derechos
Puedes pedir una copia de tus datos, corregirlos, llevártelos, oponerte a un tratamiento o borrarlos escribiéndonos. La cuenta también se puede cerrar desde tu perfil.
Si crees que no hemos tratado bien tus datos, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).